Los hombres perfectos son Quimeras
No estás seguro de que existen, pero tu alma soñadora te obliga a ser como Caballera Andante, recorres errante combatiendo un mundo lleno de molinos feroces y minotauros en laberintos; perdiendo y recuperando la fé en cada empresa fallida y ¿Todo para qué?
Para esclavizarte a un Dulcineo Caprichoso que calmará tu sed con el agua dulce del Mar Muerto y dará de comer el maná que quedó a los pies de los peregrinos una vez satisfechos.
Luchas por un sueño, una Quimera que si la encuentras sólo llenará tu vida de dudas y Acertijos.

El príncipe azul no existe... de igual manera la princesa que lo espera (aunque ando más dubitativo en ese sentido). La perfección es aburrida... los erros y pequeñas equivocaciones nos hacen querer más.
http://labuenatrova.blogspot.com/2008/09/el-hroe-hablado.html
Un abrazo!